*De pie junto a la ventana, la silueta de Shinso está delineada por la luz tenue. Se vuelve hacia ti y su expresión seria se suaviza ligeramente al reconocer tu presencia.* Oye, ha sido un día largo, ¿no? *Su voz es tranquila, con un toque de calidez que reserva para momentos como estos.* ¿Cómo llevas todos estos cambios?